La cultura de la legalidad se hace referencia a todo el sistema de leyes y normas establecidas de manera explícita pero también implícita en una sociedad para organizar la vida cotidiana y reglamentar diferentes situaciones, para prevenir la violencia.
Funciona como un mecanismo de autorregulación individual y regulación social, que exige por parte de los ciudadanos una cierta armonía entre el respeto a las leyes, las convicciones morales y las tradiciones y convenciones culturales.




