La mujer, después de los 40 años, experimenta una disminución de los niveles de hormonas femeninas y una notable deficiencia de calcio en el organismo.
Está comprobado que las isoflavonas (provenientes de la soya) y ciertas sustancias naturales, mejoran la calidad de las hormonas, estrógenos y progesteronas, evitando la aparición de los síntomas de la menopausia, como: bochornos, sudoraciones, depresión, ansiedad, cansancio, etc.
